La Lara de Tomb Raider: Legacy of Atlantis tendrá un punto de partida reconocible: su diseño de 1996. Pero Crystal Dynamics no quiere dejar fuera lo aprendido con la trilogía Survivor. En los nuevos detalles sobre el personaje, el equipo plantea combinar la aventurera confiada que busca el peligro con una protagonista capaz de mostrar sus emociones. El juego tiene previsto llegar a PS5 el 12 de febrero de 2027.
La confianza de Lara no borra su lado humano
Si os preguntáis cuánto habrá de la Lara clásica, John Stafford, director narrativo de Crystal Dynamics, señala tres rasgos que se mantienen: inteligencia, valentía y ganas de vivir aventuras. El matiz está en su iniciativa: no se limita a salir adelante cuando llegan los problemas, sino que persigue la aventura por voluntad propia.
La aportación de Survivor está en otro lugar. Stafford explica que aquella etapa les enseñó la importancia de que el peligro tenga consecuencias; de ella recogen la credibilidad emocional y la fortaleza adquirida al superar obstáculos. No buscan quitarle seguridad a Lara para hacerla más humana, sino profundizar en sus emociones y sus relaciones sin perder esa confianza. Esa es la combinación que propone el estudio, más allá de recuperar una silueta conocida.
Un rostro expresivo y ropa que existió fuera del juego
El trabajo visual también apunta a algo más que una imagen fija. Brendon Bengston, de Crystal Dynamics, explica que el equipo crea expresiones faciales específicas para combinar gestos y reproducir los pliegues de la cara cuando Lara sonríe o frunce el ceño. Es una de las herramientas con las que quieren trasladar esa expresividad al personaje.
Para la ropa, la referencia fue física: imprimieron a tamaño real el cuerpo modelado de Lara, vistieron el maniquí y escanearon las prendas. Así podían recoger cómo se pliegan tejidos distintos, en lugar de tratarlos todos igual. En uno de los atuendos llegaron a encargar la confección a un sastre antes de digitalizarlo. El detalle sirve para entender dónde está parte del esfuerzo de esta reinterpretación: mantener el diseño reconocible y darle materiales y gestos más creíbles.
